La casa está emplazada en el corazón del casco antiguo de uno de los más bellos “pueblos blancos” -Arcos de la Frontera-, formando parte del patrimonio histórico de la ciudad.
Ubicada en uno de los pueblos más abrumadores de Andalucía, empapado de tradiciones antiguas, producto de una historia fascinante.
Un lugar increíblemente hermoso, un terreno de colinas abruptas y valles profundos, de escenario espectacular y una ecología creciente, con un paisaje vibrante y animado, robusto y melódico al mismo tiempo.
Debido a su propia situación geográfica, casi en la mitad de una provincia meridional como es Cádiz, Arcos se encuentra perfectamente comunicada con el resto del rincón andaluz.
En la actualidad cuenta con una buena red de comunicaciones, encontrándose relativamente cerca de varios núcleos turísticos importantes, tales como la bahía gaditana con sus excelentes playas (a menos de una hora de camino), Jerez, “la ciudad del vino y de los caballos” ( a unos 20 minutos) y Sevilla, “capital Andaluza (a una hora aproximadamente).